Finaliza Agosto
Finaliza el mes de agosto, un mes de agosto distinto, atípico. No ha sido un mes habitual, en teóricas vacaciones pero con una permanente y constante conexión con la realidad, no solo porque se haya declarado hábil, desde el punto de vista judicial, parte del mes con la consiguiente obligación de atender las notificaciones judiciales, sino porque, con mayor incidencia que otros años, ha habido que atender y resolver los numerosos acaecimientos y asuntos que se ha producido durante este periodo estival.
Las circunstancias sociales, económicas y sanitarias han dificultado la tan desea desconexión y parece un eufemismo hablar de “nueva normalidad”.
Tenemos presente a las empresas en ERTE y aquellas que de forma inmediata tienen que activar estos mecanismos legales para paliar la situación ante la imposibilidad de volver a la normalidad.
Es más que previsible la ampliación de la protección de los ERTEs por fuerza mayor más allá del 30 de septiembre si bien parece que limitado a sectores concretos de actividad cuando la realidad es que hay otros sectores afectados por la ralentización y paralización del tejido productivo como consecuencia de la situación de crisis sanitaria actual.
Es previsible también un aumento de los despidos por causas objetivas considerando insuficiente las medidas paliativas del Gobierno para evitarlos y contribuir a la viabilidad de las empresas.
Avocamos por un paquete de medidas que faciliten la necesaria flexibilidad interna de las empresas que permitan ajustes sin acudir a medidas traumáticas de extinciones contractuales y mecanismos que eviten la judicialización de los conflictos laborales.
Estas y otras cuestiones siguen al alza, en curso para resolver y seguirán siendo objeto de análisis y polémica.
Tenemos que seguir pendientes respecto al régimen de teletrabajo que parece ser será objeto de Proyecto regulador, si bien no estamos seguros que sea necesaria una nueva regulación ad hoc. Existen mecanismos suficientes en nuestra normativa para la correcta ejecución y protección del teletrabajo.
Tendremos que compaginar el trabajo presencial y el teletrabajo para continuar activos y productivos y a su vez, los requerimientos de conciliación familiar, en busca del equilibrio entre las necesidades de la empresa y del trabajador.
El escenario en el que vivimos desde marzo de 2020, pandemia provocada por el covid 19 siguen haciendo necesarias medidas de control, adopción de medidas de distanciamiento social, uso de gel y mascarillas, medidas que, por ahora, no han sido suficientes, estando en una curva de ascenso que generará una amplia casuística en las empresas y en la sociedad en general: uso de mascarillas en espacios públicos y privados, pruebas de PCR en la reincorporación presencial a los puestos de trabajo, medidas de confinamientos en caso de sospecha de covid 19 y bajas médicas por este motivo…
Todo ello, aliñado, con la batería de normas reguladoras que es de prever se vayan produciendo para adaptar la coyuntura actual con la esperanza de salir fortalecidos como sociedad y como personas.
Sevilla, 31 agosto 2020